¿Cómo saber si te están mintiendo? Interpreta el lenguaje corporal

lenguaje corporal de la mentira

El cuerpo no miente

¿Alguna vez te has preguntado si esa persona con la que hablas dice la verdad? ¿Has dudado de algo que te han dicho? Pues existen estudios como el realizado por la Universidad de Massachusetts en 2002, en el que se asegura que la mayoría de las personas con las que interactúas a diario mienten. Más de la mitad de ellas dice un promedio de 2 a 3 mentiras en conversaciones de 10 minutos.

Ahora seguramente te estarás preguntando en qué momento te han mentido. Te contamos que hay formas de saberlo. A pesar de no haber un consenso al respecto, sí existen maneras en las que puedes saber de manera orientativa si te están diciendo la verdad, observando el lenguaje corporal de tu interlocutor.

Aquí te dejamos una lista de los signos a considerar cuando tengas una conversación que sospechas oculta algo:

Sonrojo de las mejillas:

Muchas personas al estar conscientes de que se encuentran diciendo algo que no es verdad tienden a sonrojarse ya que sienten vergüenza. Esta reacción, totalmente involuntaria, está asociada a la liberación de adrenalina para facilitar la huida ante el peligro. Hay teorías que explican que el ruborizarse se debe a que internamente reconocemos nuestro error, y funciona como una disculpa física a nuestra mentira.

Rigidez:

Para poder llevar a cabo una mentira necesitamos de auto control sobre   nuestro cuerpo. Cuando estamos relajados tendemos a movernos naturalmente. En cambio cuando necesitamos hacer un esfuerzo para mentir, se nota que estamos más quietos de lo normal. Una postura de tal rigidez puede señalar que quien te habla no está siendo del todo sincero.

Mirada fija o evasiva:

Siguiendo con el auto control hay quienes además de no mover el cuerpo, no mueven la mirada. Este gesto del lenguaje corporal se debe a que necesitan saber en todo momento si estás creyendo lo que dicen o no.

Pero también puede ocurrir, que en vez de mirarte fijamente, no te miren en absoluto. Se dice que quien miente no puede sostener la mirada de su interlocutor, por miedo a ser descubierto.

Sudoración:

Al estar nerviosos es una reacción natural el sudar. Cuando estés hablando con alguien y veas como empieza a sudar anormalmente, probablemente querrás indagar más a fondo sobre lo que te estén contando.

Cuerpo girado:

Otro gesto del lenguaje corporal que dice mucho, es la posición en la que se encuentra el cuerpo de tu interlocutor. Aquel que te mienta, tendrá más propensión a girarse hacia un lado y no estar totalmente de frente. Esto se debe a que la persona que miente trata de no enfrentarse a la persona con la que está hablando.

Boca seca:

Cuando estudies el lenguaje corporal del otro, buscando evidencia de alguna mentira, está atento a si necesita beber mucha agua. Cuando mentimos se suele secar la boca. Esto se debe a que, en momentos de estrés, el sistema nervioso disminuye el flujo de saliva, lo que seca las membranas mucosas de la boca.

Mueven mucho la cabeza:

Si alguien te está respondiendo con una mentira, puede que justo antes de hacerlo empiece a mover la cabeza. Hacia un lado, hacia atrás, e incluso de un lado a otro. Esto lo hacemos porque queremos esconder la cara de la persona a quien no estamos diciendo la verdad.

Cambio de pulso:

Cuando mentimos el ritmo respiratorio puede cambiar, y empezamos a respirar con mayor pesadez. Esto puede ocasionar que nuestra voz titubee, por ejemplo, y además que nuestro ritmo cardíaco se modifique por causa de una frecuencia respiratoria alterada bruscamente.

El triángulo facial:

Uno de los gestos del lenguaje corporal más común es el de tocarse el “triángulo facial”. Nos referimos a esa área que comprende la nariz y la boca. Ello da a entender que la persona no está segura de lo que dice, no quiere decir todo o no quiere responder a lo que se le pregunta. Es una forma de obstaculizar la conversación.

Mirada hacia arriba y a la derecha: el mirar de esta forma está asociado a la memoria constructiva. Por ello, cuando hagas una pregunta y tu interlocutor mire hacia arriba y a la derecha, significará que se encuentra construyendo la respuesta en vez de recordándola.

Dar mucha información:

Por último, a pesar de no ser algo que puedas evidenciar en el lenguaje corporal, si puede ayudarte a descubrir una mentira.

Si estás atento al lenguaje corporal y además te das cuenta de que la persona está revelando demasiados datos en su historia, podrás estar más seguros de que no debes creer todo lo que te dicen.

La próxima vez que hables con aquella persona que siempre te ha parecido deja algunos detalles por fuera, sabrás a qué signos del lenguaje corporal atender, e incluso descubrirle en la mentira. También será de utilidad cuando conozcas personas nuevas, para saber si son sinceras.

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